5 AM... El reloj marca esa hora sin temblar ante la perspectiva. Me levanto de la cama con dificultad nuevamente, ya es la tercera vez esa noche, sigo mi guión habitual y me dirijo a por otro vaso de agua. Ya llevo una semana con la misma pesadilla y me ha sido imposible conseguir descansar. Recorro el camino hacia el otro extremo de la casa a oscuras y en silencio, al principio me asustaba caminar ese tramo tan largo de esta forma, a decir verdad aún lo sigue asiendo pero mi expresión ya no lo denota. Llego a mi parada en el Tour que recorre la oscuridad todas las noches por el laberinto de mi casa. Cojo un vaso, pues bien sé ya donde se encuentran, y tanteo la mesa hasta dar con la botella de agua que siempre es colocada en un lugar diferente. Mi mano tropieza con un centenar de cosas pero termina hallando la escondida botella al cabo de quince minutos. La destapo con cuidado y la sirvo en el diminuto vaso, tras esto la vuelvo a cerrar y la coloco en su sitio lentamente, el tiempo que pase ya no tiene mucha importancia para mi esta noche. Me llevo el vaso a los labios y lo inclino de forma que el agua baje por mi garganta reseca sin mucho esfuerzo y esta la traga con rapidez, agradecida. Coloco el vaso en la mesa junto a la botella, no me encuentro con fuerzas para buscarle otro sitio por tercera vez. Me paso la mano por el pelo totalmente encrespado e intento solucionar ese desaguisado, pero no existen los milagros, así que me dirijo hacia el salón cogiendo de nuevo el Tour de la oscuridad en total silencio. Antes de llegar a mi destino decido parar en el aseo y me miro en el espejo, a decir verdad estoy bastante pálida y se pueden apreciar claramente las ojeras a causa del cansancio bajo mis ojos enrojecidos por el mismo motivo, aunque no solo por ese motivo, últimamente no había dejado de llorar. Me echo un poco de agua en las manos y las dirijo a mi cara para refrescarla, esto cambia un poco mi apariencia pero sigue siendo más similar a la de un "zombie" que a la de una persona. Una vez descubro que no puedo hacer más por arreglar mi demacrada imagen decido retomar mi camino y vuelvo a recorrer los pasillos. Al llegar a un pequeño cuarto en el centro de la casa me detengo y entro despacio con cuidado de no tropezar con ningún trasto viejo que este tirado, como siempre, de mis tardes en esa pequeña habitación. Pisando con cuidado consigo llegar hasta el sofá de cuero negro con el que tanto me había encaprichado y, que aunque me había costado conseguir, por fin lo tenía. Llego al borde del sofá y me dejo caer en él, cual títere al que le han cortado las cuerdas y ya no es capaz de moverse. Mis ojos vagan por la habitación en penumbras intentando vislumbrar algo de lo que hay en su interior pero solo se ven los números color blanco que palpitan el reloj colocado cuidadosamente sobre la televisión. 6 AM... Otra noche más me veía vencida por el sueño mas no quería dormir, me encontraría con la misma pesadilla de nuevo y eso significaría más llantos contenidos. Ordeno mis ideas. La pesadilla en el fondo no era tan mala, era lo que vendría después de ella lo que si lo sería. Desde que me volvía a encontrar sola en esa casa que guardaba tantos recuerdos no me había sucedido nunca pero hace una semana alguien fue tan astuto de nombrar al autor de mi soledad y los recuerdos volvieron apoderándose de todo mi ser y mi hogar. Debo intentar dormir aunque fuese imposible. Me deshago del sofá con pesar y camino de vuelta a mi habitación, no es fácil recorrer el estrecho pasillo cuando mi tristeza lo abarca al completo pero consigo llegar hasta mi cama casi a rastras y me introduzco en ella tapándome con las mantas. Los fantasmas de mi pasado se palpaban en el aire de mi espacio privado e intimo. Me cobijo en el interior de mi cama mientras mi alma hace lo propio y se protege en el interior de mi cuerpo, la pesadilla volverá pero yo me siento a salvo. Me dejo llevar y consigo caer en un profundo sueño. Nos encontramos él y yo en un espacio abierto debe de ser un día de fiesta pues un escenario está montado al fondo de mi visión. Él sentado sobre una silla y yo sentada en su regazo nos brindamos amor mutuamente e impedimos que el frío entre en nuestro espacio de eterno calor. Me levanto alguien me llama desde el escenario no sé porque pero siento que debo acudir me voy a alejar pero él me sostiene la mano y no me deja marchar. "Por favor vuelve pronto, no tardes, me siento solo sin ti" me dijo con ternura acariciándome la mano. Una débil sonrisa se vislumbro en mis labios y agache la cabeza con vergüenza. "No tardaré lo prometo" dije a punto de tartamudear. Me dio un apretón en la mano y me acerqué a él. Miró hacia arriba aún sentado y aproveché el momento para posar mi mano en su cachete con suavidad. Incline la cabeza lentamente y nos fundimos en un cálido y fugaz beso que no duro más que unos segundos aunque se nos antojara eterno. Me fui alejando de él con delicadeza y nuestras manos se fueron deslizando hasta que dejaron de rozarse. Me di la vuelta y fui hacia el escenario quería volver cuanto antes. Ahí terminó la pesadilla. Dulces recuerdos ahora causantes de mucho daño se apoderaban de mi pensamiento. Cuando despertara de nuevo esto me haría estremecer pero ahora soñando no hubo más que una sonrisa dibujada en mis labios.
domingo, 27 de marzo de 2011
Los fantasmas del pasado.
5 AM... El reloj marca esa hora sin temblar ante la perspectiva. Me levanto de la cama con dificultad nuevamente, ya es la tercera vez esa noche, sigo mi guión habitual y me dirijo a por otro vaso de agua. Ya llevo una semana con la misma pesadilla y me ha sido imposible conseguir descansar. Recorro el camino hacia el otro extremo de la casa a oscuras y en silencio, al principio me asustaba caminar ese tramo tan largo de esta forma, a decir verdad aún lo sigue asiendo pero mi expresión ya no lo denota. Llego a mi parada en el Tour que recorre la oscuridad todas las noches por el laberinto de mi casa. Cojo un vaso, pues bien sé ya donde se encuentran, y tanteo la mesa hasta dar con la botella de agua que siempre es colocada en un lugar diferente. Mi mano tropieza con un centenar de cosas pero termina hallando la escondida botella al cabo de quince minutos. La destapo con cuidado y la sirvo en el diminuto vaso, tras esto la vuelvo a cerrar y la coloco en su sitio lentamente, el tiempo que pase ya no tiene mucha importancia para mi esta noche. Me llevo el vaso a los labios y lo inclino de forma que el agua baje por mi garganta reseca sin mucho esfuerzo y esta la traga con rapidez, agradecida. Coloco el vaso en la mesa junto a la botella, no me encuentro con fuerzas para buscarle otro sitio por tercera vez. Me paso la mano por el pelo totalmente encrespado e intento solucionar ese desaguisado, pero no existen los milagros, así que me dirijo hacia el salón cogiendo de nuevo el Tour de la oscuridad en total silencio. Antes de llegar a mi destino decido parar en el aseo y me miro en el espejo, a decir verdad estoy bastante pálida y se pueden apreciar claramente las ojeras a causa del cansancio bajo mis ojos enrojecidos por el mismo motivo, aunque no solo por ese motivo, últimamente no había dejado de llorar. Me echo un poco de agua en las manos y las dirijo a mi cara para refrescarla, esto cambia un poco mi apariencia pero sigue siendo más similar a la de un "zombie" que a la de una persona. Una vez descubro que no puedo hacer más por arreglar mi demacrada imagen decido retomar mi camino y vuelvo a recorrer los pasillos. Al llegar a un pequeño cuarto en el centro de la casa me detengo y entro despacio con cuidado de no tropezar con ningún trasto viejo que este tirado, como siempre, de mis tardes en esa pequeña habitación. Pisando con cuidado consigo llegar hasta el sofá de cuero negro con el que tanto me había encaprichado y, que aunque me había costado conseguir, por fin lo tenía. Llego al borde del sofá y me dejo caer en él, cual títere al que le han cortado las cuerdas y ya no es capaz de moverse. Mis ojos vagan por la habitación en penumbras intentando vislumbrar algo de lo que hay en su interior pero solo se ven los números color blanco que palpitan el reloj colocado cuidadosamente sobre la televisión. 6 AM... Otra noche más me veía vencida por el sueño mas no quería dormir, me encontraría con la misma pesadilla de nuevo y eso significaría más llantos contenidos. Ordeno mis ideas. La pesadilla en el fondo no era tan mala, era lo que vendría después de ella lo que si lo sería. Desde que me volvía a encontrar sola en esa casa que guardaba tantos recuerdos no me había sucedido nunca pero hace una semana alguien fue tan astuto de nombrar al autor de mi soledad y los recuerdos volvieron apoderándose de todo mi ser y mi hogar. Debo intentar dormir aunque fuese imposible. Me deshago del sofá con pesar y camino de vuelta a mi habitación, no es fácil recorrer el estrecho pasillo cuando mi tristeza lo abarca al completo pero consigo llegar hasta mi cama casi a rastras y me introduzco en ella tapándome con las mantas. Los fantasmas de mi pasado se palpaban en el aire de mi espacio privado e intimo. Me cobijo en el interior de mi cama mientras mi alma hace lo propio y se protege en el interior de mi cuerpo, la pesadilla volverá pero yo me siento a salvo. Me dejo llevar y consigo caer en un profundo sueño. Nos encontramos él y yo en un espacio abierto debe de ser un día de fiesta pues un escenario está montado al fondo de mi visión. Él sentado sobre una silla y yo sentada en su regazo nos brindamos amor mutuamente e impedimos que el frío entre en nuestro espacio de eterno calor. Me levanto alguien me llama desde el escenario no sé porque pero siento que debo acudir me voy a alejar pero él me sostiene la mano y no me deja marchar. "Por favor vuelve pronto, no tardes, me siento solo sin ti" me dijo con ternura acariciándome la mano. Una débil sonrisa se vislumbro en mis labios y agache la cabeza con vergüenza. "No tardaré lo prometo" dije a punto de tartamudear. Me dio un apretón en la mano y me acerqué a él. Miró hacia arriba aún sentado y aproveché el momento para posar mi mano en su cachete con suavidad. Incline la cabeza lentamente y nos fundimos en un cálido y fugaz beso que no duro más que unos segundos aunque se nos antojara eterno. Me fui alejando de él con delicadeza y nuestras manos se fueron deslizando hasta que dejaron de rozarse. Me di la vuelta y fui hacia el escenario quería volver cuanto antes. Ahí terminó la pesadilla. Dulces recuerdos ahora causantes de mucho daño se apoderaban de mi pensamiento. Cuando despertara de nuevo esto me haría estremecer pero ahora soñando no hubo más que una sonrisa dibujada en mis labios.
sábado, 26 de marzo de 2011
Elixir del olvido.
Todo estaba tan oscuro. Me encontraba atosigada por el callejon sin salida de mi vida, si es que la podía seguir llamando así ahora que ya no era controlada por mi. El corazón me latía desbocado. "¿Estará él al final del callejón?" me preguntaba a mi misma una y otra vez. Tenía que estarlo, debía estarlo. Preguntaba "¿estas ahí?". Sin respuesta otra vez, tan solo el eco de una voz quejumbrosa y llena de miedo. "¿Esa es mi voz?" pensé, pero bien sabía la respuesta y así era me encontraba sola, con la botella en la mano tal y como había estado las ultimas semanas. Me la acerque a los labios secos y dañados de los golpes que habían llevado, tome un sorbo y después otro. Cada gota de ese elixir del olvido bajaba por mi garganta con rapidez y desesperacion. No quería parar, necesitaba olvidar, eso era todo. Nunca me había gustado el alcohol, un líquido de diversos colores que en principio parece inofensivo pero que en cuanto se aposenta en tu cabeza controla cada milímetro de tu mente y tu cuerpo y se hace dueño de ti, ya no eres dueño de tu vida, en cambio ahora me daban igual dichos ideales. Pensaba en el alcohol como en un elixir que consuela a ignorantes entrando por sus cuerpos y debilitando sus defensas hasta someterles y controlarles por completo, paradójicamente la ignorante ahora era yo. "Yo lo necesito de verdad" ese pensamiento ocupó mi mente siendo rápidamente contrarrestado por el siguiente: "¿Te refieres al alcohol o a él?". Estúpido cerebro siempre tan contradictorio, pero aunque doliese admitirlo me refería a los dos. Mi comportamiento era patético por él necesitaba el alcohol para evadirme de mis problemas y aun así seguía sin poder desterrarlo de mis pensamientos, de mis sentimientos. Con pesar baje la cabeza, me había echo tanto daño, había sido golpeada tantas veces por él, mi cuerpo y mi corazón ya no respondían a sus golpes, dolía ¿y qué?, seguía siendo la sombra que siempre le acompañaba. El valor me había abandonado durante mucho tiempo, en una ocasión cuando el alcohol me encolerizo volvió e intente liberarme de mi prisión, junte todo mi valor y fui a por el demonio que custodiaba las rejas de mi cárcel pero eso sólo me causo un golpe más. El valor se volvió a ir y sólo había vuelto esa mañana cuando al fin decidí salir de casa en su ausencia y huir lejos de él a un lugar en el cual no me pudiese encontrar. El alcohol había sido mi único acompañante y amigo. Pero aún así al llegar a este punto le había buscado de nuevo. ¿Como se podía seguir amando al demonio una vez que este había abandonado su disfraz? No lo sabía. Pero ahora solo podía seguir adelante, debía hacerlo. Cerré los ojos tome otro trago de ese elixir del olvido y seguí caminando. El callejón oscuro de mi vida seguía buscando un final y yo no me quedaría a esperarlo.
Fuego.
Has sentido alguna vez que estas precipitándote, que estas yendo demasiado rápido, que estas corriendo sin saber hacía donde y que corres el riego de que cuando sepas hacía el lugar que vas no te de tiempo de frenar si es necesario, a mi si me ha sucedido y sigo intentando frenar. Corría lo más rápido que mis piernas me permitían, en ese momento hubiese hecho cualquier cosa, hubiese ido a cualquier lugar para no volver a sentir esa sensación, ese dolor; y ahora cuando me encuentro precipitándome hacía mi destino, cuando ya es tarde para dar la vuelta es cuando me doy cuanta de que quizás debería haberme quedado junto al dolor, en mi mundo de sombras porque cada vez lo anhelo más, y tengo miedo, mucho miedo, pues se que de él no se huye tan fácilmente y que me encontrará de nuevo . No se donde estoy , me parece llevar una venda que me debilita la visión, solo capto débiles matices de lo que hay a mi alrededor. El lugar donde me encuentro sigue resultándome desconocido y lo único que percibo con claridad es el calor, no se de donde proviene ni porque lo percibo con tanta claridad, pero me resulta imposible dejar de centrar mi atención en la llama que habita en mi interior. Me asusta la rapidez con la que sucede todo aquí abajo, intento contemplar una imagen de lo que ocurr, conseguir una mayor visión, más claridad; pero cuando creo conseguirlo esa imagen desaparece fugazmente y toda la situación cambia por completo. Cada vez me encuentro mas confusa, las imágenes pasan cada vez más rápido ante mi y yo sigo sin ver cual es cada una de ellas, pero el calor cada vez se hace más patente y yo cada vez tengo más ganas de huir, de salir corriendo y no regresar jamás a este lugar que cada vez me resulta más agobiante. No se porque siempre me sucede lo mismo a mi, justo cuando había rehecho mi vida, cuando había sucumbido a las sombras, había dejado que me consumieran y había comenzado de nuevo me sucede lo mismo otra vez. Quisiera negarlo, decir que nada de lo que siento, que ninguno de mis sentimientos es verdadero, pero se que no es así. Lo intento, intento salir victoriosa de la batalla, olvidarme de todo y que en mis pensamientos solo vuelva a habitar yo, pero me siento impotente ante la realidad, porque la situación se a vuelto tan grave que en mis pensamiento ya no me encuentro ni a mi misma, puede que siga estando ahí pero yo en ellos solo encuentro, una llama de fuego que cada vez es más ardiente... le encuentro a él. Pensaba que ninguna situación me haría sentir mas dolor que las sombras o que el frío, pero ese pensamiento va desapareciendo, desdibujándose a cada minuto que pasa. No tengo ningún lugar en este mundo, jamás encontraré al sitio al que pertenezco, tengo claro que sea la situación que sea jamás conseguiré ser feliz, he sufrido tanto que el dolor me empieza a resultar agradable, y eso me da aún más miedo. Esta vez son las llamas las que me consumen, no me quiero dar por vencid, comenzar de nuevo, me encuentro cansada, no quiero tener que volver a rehacer mi vida, creo que la mejor opción será irme, huir de las llamas salir corriendo y no mirar atrás, pero las llamas me hipnotizan y me atraen hacia ellas sin hacer esfuerzo. Soy como una peonza sin rumbo danzando por esta vida: sin saber quién soy, qué hago aquí, de dónde vengo, a dónde voy... pero en fin, esas son preguntas sin respuesta, dudas que vagan por mi mente y que en ella se quedaran, sin respuestas, sin compañía; ellas y yo tenemos un cierto parecido en estos momento, nos sentimos solas. El fino hilo que mantenía en pie la fachada de mi nuevo mundo se ha roto y a dejado caer la imagen de esta falsa realidad que mantenía mis esperanzas de conseguir ser feliz; al caerse a dejado entrever la llama que había tras esa fachada, y ahora que ya he asumido que esa es la realidad el fuego me rodea. Siento un calor asfixiante, me empiezo a quedar sin respiración, todo va tan rápido aquí que tengo la sensación de estar quedándome sin tiempo de tomar aire, de respirar. Siento que mi cuerpo va a explotar, jamás había sentido tanto calor encerrado en mi, pero esta vez es diferente en esta nueva realidad hay fuego en todas partes y él se encarga de avivarlo. Es él ha vuelto y esta vez no se molesta en esconder su labor, su labor de hacerme daño, esta vez muestra su verdadero ser y a pesar de ello sigue atrayéndome hacia él como aquel día en las sombras. Ocupa toda mi mente y eso nunca a cambiado; intenté engañarme y creer que le había olvidado, que ya no sentía nada por él, pero ha sido en vano. Ahora se que nunca he querido huirle, que no corría para alejarme de él , corría para acercarme a é, porque sin él los días se hacían cada vez más insoportables y su ausencia se hacía más patente a cada minuto dejándome destruida. Nunca pensé que pudieran aportarme tantas sensaciones diferentes: tanto miedo, inseguridad, dolor, alegría, tristeza, rabia , curiosidad... y lo más importante calor. El fuego es la mayor de las incógnitas que me puedo plantear, pienso que estar quemándome, ardiendo en la hoguera solo va a causarme mas dolor. pero sin embargo siento que no podría estar en otro sitio que en el fuego, en su fuego. No se porque lo hacía, pero seguía permaneciendo allí a pesar de que cada vez se volvía mas peligroso para mi corazón, todavía quedaba algo del dolor causado la ultima vez y no quería aumentarlo teniendo que rehacer mi vida de nuevo, pero sentía que estaba clavada al suelo que no podía irme ni moverme, que debía permanecer a escasos centímetros de la llama. Cada vez me estaba acercando más y pronto me encontraría en ella sin poder salir y ya no tendría tiempo de retroceder. Tenía que actuar y pronto, pero mi corazón y mi cabeza se contradecían y no sabia que decisión tomar. mi corazón quería huir no tenia valor para quedarse y afrontar la situación una vez más, no quería romperse de nuevo; pero mi cabeza me planteaba una pregunta muy dolorosa y difícil de responder, me repetía sin cesar una y otra vez: "¿ De verdad quieres irte ?" y las preguntas que seguían a la primera eran aun peores: "¿Acaso no has sufrido más con su ausencia que con todas las situaciones que te hecho pasar ?¿Es mejor huir y recordar todos los días que jamás sabrás lo que hubiese pasado?¿Sería tan malo equivocarte de nuevo?¿Acaso no te bastaría sentirle y saber que lo que pase después no importa?" y la peor de todas "¿Si quieres irte porque sigues aquí?". Había sido astuta muy astuta al plantearme esas preguntas , sabía que el dolor que pudiese sentir si me arriesgaba y me equivocaba de nuevo no sería nada comparado al dolor que sentiría al estar sin él. Mi mente tenía razón no había nada que me retuviese all, acababa de rehacer mi vida si quisiese irme sería simple, aunque lo justificara con que me sentía clavada al suelo eso solo firmaba más que mi mente no se equivocaba. Me sentía clavada porque quería quedarme y arriesgarlo todo, porque no me importaba el daño que hubiese sufrido con anterioridad, yo quería quedarme allí, cerca del fuego, ardiendo, quemándome el alma con cada minuto que pasaba, yo simplemente quería quedarme donde estuviese él y eso era lo único en lo que mi cabeza y mi corazón estaban de acuerdo aunque les costase admitirlo. Le sentía cada vez más cerca, y aun así quería que se acercara más que no quedara ninguna distancia entre nosotros, le sentía cada vez más próximo a mi, más cercano, pero aun así no me conformaba, yo no quería que estuviésemos a algunos centímetros el uno del otro , lo que yo quería es que fuésemos como un cuerpo uniforme . Y entonces ocurrió, volvió a mi y cuando lo hizo tuve la mejor sensación que se puede experimentar, deje de estar vacía. En ese momento no tuve miedo a hacerme daño, mi corazón, el corazón que él había roto, estaba bien mientras que fuese en su compañía . Él me había dejado sola frente a las sombras pero no me importaba ahora estaba aquí junto a mi y aunque se fuese aunque no sintiese lo mismo por mi yo seguiría con la mejor sensación del mundo, pues el amor había vuelto a habitar en mi.
Las sombras.
Alguna vez has llegado a sentir que nada importa , que en este sombrío mundo nada es real . No existe nada de lo que crees ver , solamente es un espejismo que te hace pensar que merece la pena seguir viviendo , en realidad la vida solo nos hace mantener la ilusión por cosas que están destinadas a fracasar . Quizás esto para ti tan solo sea una mentira , pero para mi es la cruel y despiadada realidad . Me encuentro sumida en un mundo de sombras , en un pozo sin final del que me resulta imposible salir ; la infinita oscuridad me absorbe cada vez más y más rápido , creo que no podré escapar de él , que aquí se encuentra el final de unos escasos años de vida . En este lugar tan frío y solitario he descubierto que me encuentro perdida , que todos estos años he estado vagando sin rumbo por las tinieblas de esta sociedad . Me he sumergido en mis pensamientos , en mis sentimientos , dentro de mi misma , para lograr comprender que estoy sola ; simplemente me encuentro rodeada por sombras muy similares las unas a las otras , sombras que afirman querer ayudarme , que dicen ser mis amigos y cuando yo no estoy presente buscan la forma más dolorosa de causarme el mayor daño posible , solamente desean hundirme aún más en esta soledad que me embarga . Pero no todas las sombras son iguales , algunas de ellas intentan que me recupere , que sea feliz , dan todo por ayudarme , por protegerme de las tinieblas , pero ni con todos sus esfuerzos logran aportarme la energía suficiente . Intento resistirme , luchar contra la oscuridad , luchar contra mi misma , pero me faltan fuerzas . La realidad cae sobre mi como un pesado bloque que me deja sin respiración y solo escapa de mi ser , un frío halito de lo que en algún momento llego a ser un suspiro de alegría . Sentía que me estaba rindiendo , que no pasaría mucho tiempo hasta que decayera por fin y entonces cuando todo empezaba a volverse más y más negro a cada segundo , cuando ya no podía soportarlo más , una tenue luz surgió de la nada , corrí hacia ella deseando salvarme , surgió lo que creí mi salvación , surgió ... él . Me hizo resurgir de mis cenizas , pensar que quizás habría una salvación para mi , pero tan solo lo hizo para volver a sumergirme en ellas , hundirme mucho más hondo de lo que había estado anteriormente . Su aparición solo ayudó a las sombras a hacerme perder completamente las esperanzas , las fuerzas para seguir luchando . Pero a pesar de todo , incluso a pesar de su egoísmo , prepotencia y egocentrismo , cuando estaba a su lado mis mejores cualidades salían a la luz . En mi mundo no existía nada más ; solo veía miles y miles de sombras y entre ellas una luz , su luz , la única capaz de iluminar mi camino . Solo consiguió que perdiera todo por lo que había luchado , las esperanzas que tanto me había costado mantener se avivaron al conocerle y se marchitaron con su adiós ; pero a pesar de ello no conseguía salir de la laguna que habitaba en su mirada , sus ojos me absorbían a mucha más rapidez de la que lo había hecho con anterioridad la oscuridad , las sombras , la soledad ; su mirada era mucho más potente que todo lo demás . A su lado el tiempo avanzaba a la velocidad de la luz , nunca me parecían suficientes las horas , los minutos , los segundos que pasaba con él . Pensaba que las sombras habían desaparecido , que jamás volvería a sentir que me hundía en aquel pozo de oscuridad infinita. Pero las sombras solo se habían tomado un descanso , en cuanto vieron la oportunidad retomaron su labor , volvieron a intentar sumergirme en el mundo de las sombras , en la soledad , y esta vez con mucha mas energía que las veces anteriores . Le necesitaba más que nunca , me hundía de nuevo y en él se encontraba mi única salvación . Algunas de las sombras tiraban de mi hacía fuera , puesto que no querían que me hundiera en aquel denso bosque de las pesadillas , pero yo le necesitaba a él , solo a él , nadie más podría salvarme y en ese momento , en el que mi vida pendía de un hilo , él no estaba ahí . Se había ido , estaba demasiado ocupado centrándose en si mismo como para prestarme atención , yo no era importante para él jamás lo había sido , solo era otro de sus juegos ; le vi , vi la luz , mi luz , la que me había salvado de la oscuridad la vez anterior , le vi , alejándose cada vez más , y en ese momento mis esperanzas , mis fuerzas , mi ilusión y las ganas de seguir luchando se fueron con la luz . Me derrumbe , no pude seguir , no serviría de nada , era una causa perdida , él ya no estaba aquí y en esta situación no tenía esperanzas de lograr salir de nuevo , sin él era como luchar sin sentido . Las sombras volverían a atacar otra vez , y si él no estaba conseguirían consumirme , hacerme caer en la miseria de nuevo , todo se convertiría en un ciclo constante e interminable ; el espejismo que creemos ver daría a conocer su verdadera cara y todo se convertiría en sucesos mucho más complicados de lo que serían si simplemente me rendía en ese momento . Así que tome la decisión más sensata , me rendí , deje de poner resistencia , de esforzarme por salir , de luchar contra la nada que me envolvía ; y la nada al ver esto me consumió sin piedad , me arrastro al bosque de las pesadillas de nuevo . Él volvió a buscarme , a pedirme perdón , a disculparse por no haber estado ahí cuando le necesitaba , pero yo ya no estaba para escuchar sus disculpas , me había ido , había rehecho mi vida . La persona que había sido hasta que él se fue dejándome sola e impotente ante la oscuridad , ya no existía , y jamás volvería a existir . Ahora simplemente queda el recuerdo de lo que algún día fui , los pedazos de un corazón roto y sin dueño , las ruinas de una vida destrozada por las tinieblas de una sociedad que intenta moldearte de forma que solo seas una pieza más del puzzle y que encajes con las demás piezas . En este momento solo queda el dolor , la soledad y el abandono que me causo su adiós . En el momento en el que él desapareció de mi vida jure no volver a mirar hacia atrás nunca , pero , sin embargo , cada día lo hago . Se que tome la decisión correcta pero aun así me arrepiento , pues si hubiese seguido luchando él estaría ahora conmigo y las sombras no me habrían consumido . Le extraño a cada segundo del día , pero no estar con él ha sido lo mejor para mi ; pues a lo largo del tiempo hubiese sufrido demasiado de haber seguido a su lado . Hay ocasiones en las que me obligo a dejar de pensar en su mirada , tan intensa en mis fantasías pero aun así tan lejana a la suya en realidad ; mis fantasías solo consiguen evocar un recuerdo hueco , que no me hace revivir ninguno de los sentimientos que despertaba en mi su cálida mirada . En esta inmensa oscuridad donde se encuentra mi nuevo hogar hace un frío casi gélido , y encontrándome aquí , sola , en este desierto de soledad insalvable solo consigo que mi mente evoque cada vez más recuerdos del calor que él me brindaba . Jamás olvidare la manera en la que me sonreía y me otorgaba el valor necesario con su sonrisa , no podría aunque lo intentara ; mi ser se rinde a los recuerdos que no paran de brotar en mi mente , pero , al fin y al cabo son solo fantasías , ilusiones , recuerdos de todas sus promesas rotas , que ya no volverán a producirse . No creía que le extrañaría tanto , pero me equivocaba como tantas otras veces , cada día su recuerdo me causa más dolor , el vacío que a dejado su adiós no consigue llenarse con nada . Ha dejado una huella imborrable en mi corazón , una marca indeleble que no se ira con el tiempo , le extrañare con cada una de las respiraciones que me queden , en ellas ira grabado su nombre , su recuerdo , su adiós . Ojala fuese verdad que el tiempo lo cura todo , auque yo creo que pase el tiempo que pase nada ni nadie podrá curar las heridas causadas en mi corazón ; mi corazón , congelado , roto , sin dueño y sin latidos . Él era el que le brindaba calor , el dueño , el que mantenía los pedazos unidos y hacía que latiera mi corazón . êro aún así no me arrepiento de lo sucedido pues como siempre me a dicho mi madre "más vale haber sufrido por amor que morir sin haber amado".
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

