Sales
a la calle y encuentras fotografías por todos lados, unas vienen
otras se van, son simples retratos del tiempo que pasa, y es que eso
mismo somos nosotros: "polvo eres y en polvo te convertirás"
somos transeúntes que caminamos por la vida sin un rumbo fijo, hasta
que un día ese rumbo llega. Miras en el álbum de tu vida y te
encuentras con miles de fotos que siempre serán innecesarias.
Siempre andas buscando la foto perfecta y... "¿para qué?"
- me pregunto. Al fin y al cabo los momentos especialmente buenos o
especialmente malos, se quiera o no, van a quedar grabados en la
memoria sin necesidad de una prueba fotográfica. Y es que si un acto
marca tu vida no se borrará aun que quieras olvidarlo. Fíjate bien
un día en el que no estas del todo contento se pueden llegar a
buscar las fotos para entretenerte y al fin y al cabo el día que
todo es increíble y especial no piensas en sacar una foto. Las fotos
nunca serán recuerdos de los momentos más especiales de tu vida, lo
serán de los que no todo iba bien. Cuando quieras ver esos momentos
especiales no busques en un álbum, los mejores recuerdos se
encuentran en las fotos del alma, las que siempre estarán en tu
memoria sin necesidad de verlas en un papel, las que siempre
recordarás...
