domingo, 10 de abril de 2011

Sólo un sueño.

-"Todos tenemos miles de sueños. Esa persona especial te presta atención al fin, te reconcilias con un ser querido, eres capaz de volar, no existen los problemas, consigues pedir perdón, no cometes más el mismo error que siempre te atormenta... Al fin y al cabo, son sueños, solamente eso, sueños. ¿Quién no ha pensado en ello alguna vez? Yo la verdad que no he dejado de hacerlo desde hace ya mucho."
-"¿Y cuál es tu sueño?"- dijiste con apenas un hilo de voz.
-"Muy sencillo. Mi sueño se llama "solución". Ponerle solución a mis errores del pasado, que esas peleas tan sumamente desagradables se solucionen y vuelvan las buenas amistades, solucionar ese sentimiento de soledad que me embarga y se encierra en mi congelando mi interior cuando todo va mal, buscar la solución a toda esa desconfianza que cubre el mundo..." - dije todo eso de golpe aunque lentamente y con todo el peso que conllevaba.
En ese momento lo pensaba y a día de hoy aún lo pienso. Me sostuviste la mano entre las tuyas y la acariciaste, aunque no te miraba supe que no dejabas de observarme, podía sentir esos dulces ojos castaño claro posados en mi, pero no era capaz de levantar la cabeza.
-"Los sueños se cumplen"- susurraste pegado a mi oído.
Levanté la cabeza lentamente y te mire, no habías hablado mucho pero habías dicho más que nadie.
-"Estoy contigo todo irá bien"- continuaste tu alegato intentando animarme.
Leí en tu expresión que no te era fácil hablar y ya que una imagen vale más que mil palabras decidiste abrazarme. No hacía falta nada más.

Amor.


El amor nunca es demasiado,
enamórate y dirás sandeces,
pero no te comprometas con el corazón alocado,
el amor siempre golpea dos veces.