-"¿Y cuál es tu sueño?"- dijiste con apenas un hilo de voz.
-"Muy sencillo. Mi sueño se llama "solución". Ponerle solución a mis errores del pasado, que esas peleas tan sumamente desagradables se solucionen y vuelvan las buenas amistades, solucionar ese sentimiento de soledad que me embarga y se encierra en mi congelando mi interior cuando todo va mal, buscar la solución a toda esa desconfianza que cubre el mundo..." - dije todo eso de golpe aunque lentamente y con todo el peso que conllevaba.
En ese momento lo pensaba y a día de hoy aún lo pienso. Me sostuviste la mano entre las tuyas y la acariciaste, aunque no te miraba supe que no dejabas de observarme, podía sentir esos dulces ojos castaño claro posados en mi, pero no era capaz de levantar la cabeza.
-"Los sueños se cumplen"- susurraste pegado a mi oído. Levanté la cabeza lentamente y te mire, no habías hablado mucho pero habías dicho más que nadie.
-"Estoy contigo todo irá bien"- continuaste tu alegato intentando animarme.
Leí en tu expresión que no te era fácil hablar y ya que una imagen vale más que mil palabras decidiste abrazarme. No hacía falta nada más.
